Mostrando las entradas con la etiqueta Horacio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Horacio. Mostrar todas las entradas

ODA A LICINIO

Vivirás más cuerdamente, Licinio, si no te adentras en alta mar ni te acercas excesivamente a la peligrosa orilla, cuando, cauteloso, teme a las tormentas.

Todo el que ame la áurea medianía carece, seguro, de la sordidez de un techo vil;
carece, sobrio, de un palacio envidiable. El viento castiga más a los erguidos pinos; mayor es la caída de las altas torres y los rayos fulminan las cumbres de los montes. El buen pecho templado, en la adversidad, espera; en la prosperidad, teme una suerte distinta.

El mismo Júpiter trae los inviernos y él mismo es quien los destierra; si ahora el mal está presente, no será así siempre. Apolo, a veces, despierta las dormidas cuerdas de su cítara pero no carga siempre su arco tenso.

En la adversidad, pórtate fuerte y animoso; pero, prudente, recoge las velas si el viento propicio llegara a hincharlas demasiado.

 

HORACIO, Odas, libro II, oda 10

ODA A LEUCÓNOE

No indagues, Leucónoe; vedado está saberlo
qué destino los dioses a ti y a mí nos dieron, 
y no de Babilonia consultes los misterios.

Vale más, como fuere, aceptar el decreto,
ya nos conceda Jove contar muchos inviernos,
o ya sea este el último en que abatirse vemos
contra escollos tenaces las olas del Tirreno.

Sé prudente, buen vino consume de lo añejo
y largo afán no entregues a plazo tan pequeño.
Mientras hablamos huye con la palabra el Tiempo.
¡Goza este día! Nada fíes del venidero.

HORACIO, Odas, libro I, oda 11

 

LITERATURA LATINA

Hacia el 750 a.C., cuando se fundaba Roma, numerosos pueblos se hallaban distribuidos en el territorio de la península itálica y vivían en permanente estado de guerra.  

  Los orígenes de Roma son muy oscuros. La tradición más cara a los romanos los hacía remontar a los tiempos del legendario Eneas, hijo de Venus y Anquises, que lograra escapar a la destrucción de Troya. Los fundadores de la ciudad habrían sido sus descendientes Rómulo y Remo. Se consideraba a Rómulo el primero de los siete reyes que gobernaron en Roma antes del advenimiento de la República, lo que, según la tradición, habría acontecido alrededor del 510 a.C.

En el mapa etnográfico de la Italia primitiva encontramos gran variedad de pueblos que se fueron influyendo y asimilando mutuamente hasta formar lo que más adelante se llamó el pueblo romano.

El pueblo romano debe a los latinos su actividad comercial y agrícola; a los sabinos, su organización militar y el vigor guerrero; a los etruscos, la primitiva concepción social, cultural y religiosa.

Los etruscos poseían un grado de civilización muy superior a la de los pueblos de la península, excepción hecha de las colonias griegas.

Su técnica avanzada contrastaba con los pobres medios de los latinos; conocían las construcciones de piedra y ya utilizaban el arco de medio punto que luego iba a perfeccionarse y difundir la arquitectura romana posterior. Con anterioridad al dominio etrusco, los latinos habitaban humildes chozas alejadas unas de otras.

La influencia etrusca es también importante en la organización social romana. Los juegos que tuvieron una preponderancia indiscutida sobre los otros entretenimientos del pueblo romano, eran de origen griego, pero su introducción en Italia se debió a los etruscos. Los ritos funerarios y muchos aspectos de la religión romana indican la misma procedencia.

CARACTERES LITERARIOS - Poco sabemos de las primeras manifestaciones literarias en lengua latina, simples cantos que celebraban distintos acontecimientos de la vida militar, familiar o religiosa. Los escasos fragmentos conservados tienen un valor arqueológico más que literario. La literatura latina comienza a desarrollarse gracias a la influencia de la cultura griega, que recibe por dos vías: una indirecta, a través de los etruscos, y otra directa, más profunda, de la Magna Grecia[1].

A la elevación y originalidad de la literatura griega, se le suele oponer el sentido utilitario y el carácter imitativo de la literatura latina, presentando a esta como una imitación de aquella. Sin embargo, si bien es cierto que los autores latinos, menos libres en su inspiración creadora que los griegos, no llegaron a tan alto nivel estético, es innegable que lograron un arte más depurado, que asimilaron lo helénico, adaptándolo a lo nacional y que difundieron su cultura por el mundo.

1°) La literatura latina es clásica como la literatura griega, en los tres sentidos que se atribuye al término: por la perfección lograda, porque sirvió de modelo a la literatura posterior, y porque realizó el ideal estético de equilibrio y armonía.

2°) Es imitativa, pero nacional. Surgió y se desarrolló bajo la influencia helénica, pero no copiaron servilmente lo griego, sino que lo elaboraron adaptándolo a lo nacional, imprimiéndole el sello de su personalidad.

3°) Es utilitaria e impersonal. El latino posee escasa sensibilidad o imaginación, y está dominado por un sentido práctico, utilitario. Su desconfianza en el individualismo lo llevó a someterse a la idea del Estado, como expresión de la unidad nacional. Los poetas perseguirán un fin patriótico y social. Dejando la poesía íntima, la lírica, cultivarán los géneros objetivos, de interés general: oratoria, historia, epopeya, obras didácticas, tratados de moral. Los latinos, por lo tanto, eligen, entre los géneros griegos, aceptando solo los que están conformes a su espíritu nacional, y crean un nuevo género: la sátira.

4°) Es aristocrática. La literatura latina está dominada por un espíritu de selección; es una literatura de “élite”, de minorías, que no está dirigida al pueblo, sino a las clases altas de la sociedad.

5°) Es centralizada. Aunque la mayoría de los autores han nacido en provincias, se concentran en Roma, especialmente durante la edad de oro, en torno a la figura de Augusto quien los protege, juntamente con Mecenas.

6°) Está sujeta a reglas. Mientras que la literatura griega era espontánea, anterior a la formulación de las reglas estéticas, la latina es retórica, está sometida a las normas del arte y a los modelos griegos.

7°) Es irregular en cuanto al proceso histórico. En Grecia los géneros literarios se sucedieron conforme al orden natural y lógico del desarrollo del pensamiento humano (epopeya, lirismo, drama, prosa). En Roma, por el contrario, aparece en primer término el teatro, luego la prosa y, por último, la epopeya. La irregularidad del proceso histórico se manifiesta también en la ausencia de una evolución progresiva y continua de los valores artísticos como ocurrió en la literatura griega. Por el contrario, la literatura latina crece rápidamente y rápidamente también decrece.



[1] Así se llamaba colectivamente a las colonias griegas del sur de Italia (fundadas en su mayoría en el siglo VIII) desde la bahía de Nápoles al golfo de Tarento.