La novela de caballería fue uno de los géneros literarios más populares en la España del XV y XVI. Este género se caracteriza por relatar las hazañas de un caballero andante que recorre el mundo para vencer a los enemigos y luchar para lograr un mundo mejor. Es un personaje muy valiente y honorable que está movido por sentimientos tan puros como la fe, la bondad y el amor; un caballero romántico que está enamorado de una dama y a la que le dedica todas sus victorias en el combate.
CARACTERÍSTICAS DE LAS NOVELAS DE CABALLERÍA
1. Los hechos importan más que quienes los protagonizan
Los protagonistas tienen su relevancia, pero sus características suelen ser predecibles y su personalidad bastante plana, sin matices. Lo que realmente importa son las andanzas de los caballeros, sus hazañas.
2. Estructura abierta y flexible
Libros largos, colecciones incluso. Nada acaba, todo se extiende y está sujeto a cuantos caminos quiera imaginar el autor. Las aventuras son inacabables y entrelazadas y su narración hiperbólica.
3. Superación de pruebas
El caballero ha de adquirir honra y valor en sus batallas. La trama de los libros de caballerías avanza a golpe de las pruebas y más pruebas que el héroe ha de superar. Esperan la gloria y, en muchos casos, el amor.
4. Amor idealizado
Se trata de un amor cortesano y exagerado; hay una idealización de la amada, quien resulta ser la destinataria de todos los logros del caballero, así como la fuente de inspiración para su valor y valentía.
5. Gloria a través de las armas
Es un contexto bélico el que posibilita la demostración de valor. Los caballeros combaten para demostrar su capacidad con las armas. Torneos y duelos son su día a día y los rivales son muchas veces gigantes que engrandecen las victorias.
6. El héroe y su peculiar idiosincrasia
Cada novela demuestra el nacimiento de un héroe: a veces hijo ilegítimo de padres nobles desconocidos e incluso reyes. Pero el camino no es sencillo, el nombre hay que merecérselo y el caballero cuenta para ello ocasionalmente con la ayuda de hechiceros, espadas mágicas y poderes sobrenaturales.
7. Escenarios fantásticos
Geografía fabulosa e irreal. Tierras paganas de ritos exóticos, lagos encantados, palacios, selvas encantadas, barcos misteriosos… Las obras no dan datos precisos del lugar si no que contiene referencias muy vagas como “en un lejano lugar...”.
8. Tiempos remotos y míticos
Carentes de referencias a circunstancias históricas sociales contemporáneas. El manejo del tiempo también es impreciso, utilizando fórmulas como “Érase una vez”, “Hace mucho tiempo”, etc.
9. Intención moralista
No debemos olvidar que en el XV y el XVI la iglesia católica tenía muchísimo peso en las artes y, por eso, en estas novelas también vemos la huella de la religión de una forma muy directa. Estas novelas no solo tenían una finalidad literaria, sino que, mediante las hazañas relatadas en las páginas, se lanzaba un mensaje moralista y muy vinculado con la doctrina cristiana.
10. Guerra sagrada
Evocando los tiempos de Reconquista, un tema recurrente es el de la cruzada cristiana para defender Constantinopla.
11. El tópico del manuscrito hallado
Las novelas son presentadas por el autor como páginas encontradas por casualidad, las que él simplemente se ha encargado de traducir o de publicar. Con este recurso se consigue generar un interés en el lector y una esperanza sobre la existencia de un pasado mágico y más fantástico.